los roques

Cualquier época del año es grandiosa para ir al archipiélago Los Roques, en el norte de Venezuela. Sus cristalinas playas, cálidas temperaturas, arenas blancas, radiantes arrecifes de coral, manglares y ubicación en el corazón del Mar Caribe hacen que sea uno de los lugares turísticos favoritos en América Latina.

El archipiélago tiene más de 40 islas casi vírgenes, todas a pocos minutos de viaje en yates o botes. Un paseo por las playas de Los Roques es un encuentro con la naturaleza: pelícanos, flamencos, tortugas, estrellas de mar… Pero si solamente se desea navegar, no será difícil presenciar uno de los mayores espectáculos de este sitio: el tránsito de los delfines al ras del agua. Son solo algunos atractivos, pues las coloridas fachadas de las posadas adornan el paisaje.

El encanto de este archipiélago no escapa de la mirada de los turistas. Los Roques ha sido destino de Arnold Scharwzeneger, Harrison Ford, Mick Jagger, Gerard Depardieu, George Bush padre, Iker Casillas, y otras personalidades.

LOS CAMINOS DEL ARCHIPIÉLAGO

Para llegar solo se requiere de un yate o, simplemente, tomar un vuelo comercial desde las ciudades venezolanas Caracas, Maracaibo y Porlamar hasta el archipiélago. El primer destino obligatorio es el pueblo Gran Roque. Desde allí se abordan pequeñas embarcaciones que trasladan a los visitantes a distintas islas: Francisquí, Madrisquí y Crasquí, cualquier ruta es válida una vez en el archipiélago.

Pero si se tropieza, por casualidad, con la isla Cayo de Agua corre el riesgo de asentarse durante horas. Recientemente fue calificada como una de las 25 mejores playas del mundo por la web «TripAdvisor». Su encanto no es menor, pues cuenta con una piscina natural y varios pozos de aguas dulces, perfectos para los principiantes en el buceo.

Este un sitio para andar sin rumbos fijos. Los más aventureros prefieren pasar las noches en los veleros, bajo la luna y sobre las apaciguadas aguas de alguna de las islas de Los Roques.